El expresidente Ollanta Humala exigió su inmediata liberación, luego del archivo definitivo del caso Cócteles, decisión judicial que determinó que los aportes a campañas electorales no constituyen delito. Desde el penal, el exmandatario sostuvo que el fallo del Tribunal Constitucional y del Poder Judicial genera un precedente que debería aplicarse a su situación.
Humala cuestionó la legalidad de su detención y señaló que el próximo 15 de enero cumplirá nueve meses en prisión por un delito que hoy ha sido descartado por la justicia. “¿Por qué sigo en prisión, por qué mi familia tuvo que irse si no cometimos delito?”, expresó en un pronunciamiento difundido desde el centro penitenciario.
El expresidente recordó que él y su entorno enfrentan una investigación por más de diez años, con múltiples restricciones y medidas cautelares. Denunció que el proceso avanzó sin pruebas que sustenten los cargos y calificó la sentencia como arbitraria.
"Exijo mi libertad, la igualdad ante la ley y el cese del acoso judicial en mi contra y contra mi familia”, afirmó.
En la misma línea, el abogado penalista César Nakazaki sostuvo que Humala se convirtió en “detenido arbitrario”, al mantenerse privado de libertad por hechos que el TC y la Corte Suprema han determinado que no son delito.
CASO CÓCTELES: El Décimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional de la Corte Superior Nacional de Justicia ejecutó la resolución del máximo intérprete de la Constitución y declaró el archivo definitivo del caso ‘Cócteles’, en el que la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, junto con otras 32 personas vinculadas a su partido, enfrentaba una investigación por presuntos aportes ilegales a las campañas electorales de 2011 y 2016.