El Ministerio de Defensa oficializó la Política de Seguridad y Defensa Nacional en el Campo Militar al 2030, un plan estratégico que fija las acciones para modernizar a las Fuerzas Armadas y fortalecer su capacidad de respuesta frente a riesgos internos y externos.
A través de una resolución ministerial, el Gobierno aprobó la nueva Política de Seguridad y Defensa Nacional en el Campo Militar al 2030, documento que servirá como guía para el desarrollo, entrenamiento, equipamiento y empleo de las Fuerzas Armadas durante los próximos años.
La estrategia busca contar con instituciones militares mejor preparadas, con mayor capacidad operativa y de disuasión para proteger la soberanía, la integridad territorial y contribuir al mantenimiento del orden interno, la atención de desastres y la seguridad nacional.
Entre las principales prioridades figuran el fortalecimiento de la ciberdefensa, la inteligencia militar, el uso de inteligencia artificial y la protección de infraestructura crítica, con el objetivo de responder a nuevas amenazas que enfrenta el país.
Además, la política prioriza una mayor presencia de las Fuerzas Armadas en las zonas de frontera y otros espacios estratégicos, así como el impulso de la industria nacional de defensa y el desarrollo de capacidades tecnológicas.
La norma será de cumplimiento obligatorio para todas las entidades del sector Defensa y su implementación estará a cargo del Viceministerio de Políticas para la Defensa, que supervisará el avance de las acciones previstas hasta el año 2030.