El fiscal superior Jorge Chávez Cotrina, coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada, lanzó una dura advertencia sobre el control dentro de las cárceles y su posible relación con las actividades delictivas que se coordinan desde los penales.
En declaraciones a RPP, el magistrado sostuvo que “en casi todos los casos de crimen organizado siempre está vinculado algún interno en los penales” y calificó a las prisiones del país como “una coladera”, por las dificultades para impedir que los reclusos mantengan comunicaciones sin restricciones.
Chávez Cotrina señaló que el problema no se limita al ingreso y uso de celulares. Explicó que los establecimientos penitenciarios cuentan también con teléfonos públicos que permiten a los internos realizar llamadas.
“No es solamente el uso de celulares, también hay que tener en cuenta que las cárceles cuentan con un sistema de teléfonos fijos donde los presos tienen derecho a hacer llamadas telefónicas”, indicó.
Ante esta situación, el fiscal pidió establecer controles más estrictos sobre las comunicaciones. “Hay que tomar medidas porque los detenidos no pueden tener llamadas ilimitadas a través de ese sistema”, afirmó, antes de plantear la necesidad de poner orden en los penales.
El magistrado propuso además reglamentar las llamadas, identificar previamente a las personas con quienes los internos se comunicarán y establecer un límite de tiempo. “Ellos deben tener llamadas telefónicas, pero tienen que dejar el nombre de con quiénes se van a comunicar”, sostuvo.