El primer ministro Ernesto Álvarez afirmó que las reuniones no oficiales del presidente José Jerí con el empresario chino Zhihua Yang constituyen errores políticos, pero no evidencian delitos penales, y señaló que el jefe de Estado deberá responder ante el Congreso en su calidad de fiscalización política.
Álvarez explicó que el propio presidente le aseguró que actuó de “buena fe” y que no había cometido actos ilícitos, por lo que, hasta el momento, no existe evidencia técnica de delitos que puedan ser imputados a Jerí en estas reuniones.
Según el jefe del Gabinete, los videos difundidos por programas televisivos fueron filtrados con intención de dañar políticamente al mandatario, quien, dijo, “ha caído en una trampa” por su juventud y la rapidez de su ascenso político, pero no por una conducta criminal.
Álvarez también subrayó que los errores son políticos y no jurídicos, lo cual justifica que sea el Congreso el que evalúe la conducta de Jerí desde el punto de vista político y no la Fiscalía por posibles delitos, reafirmando que la falta de registro de las citas no significa necesariamente un delito.
El primer ministro descartó que estos hechos impliquen corrupción comprobada, pero aseveró que si surgieran indicios de actos ilícitos la situación cambiaría drásticamente y se tomarían medidas en consecuencia.