El diputado por Arequipa, Christian Aranda Vásquez, presentó este martes 4 de agosto una denuncia formal ante la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados contra su colega Julián Pérez Mallqui, representante de Cusco por Juntos por el Perú.
En el documento solicita que se le imponga la sanción máxima contemplada en el Reglamento del Congreso: la suspensión del ejercicio del cargo y el descuento de haberes por 120 días, al considerar que habría incurrido en graves infracciones a la ética parlamentaria.
DOCUMENTO. De acuerdo con el escrito que Aranda compartió en sus redes sociales, el documento sustenta su pedido en los recientes hechos atribuidos a Pérez Mallqui, quien es investigado por presuntas agresiones contra su expareja.
La denuncia señala que el legislador habría ingresado sin autorización al domicilio de la agraviada, protagonizado actos de hostigamiento y posteriormente la habría agredido físicamente incluso dentro de una dependencia policial.
Además, refiere que la Fiscalía Suprema abrió una investigación preliminar por el presunto delito de agresiones contra las mujeres o integrantes del grupo familiar, mientras el proceso continúa en libertad.
El documento también recuerda que, según la hoja de vida presentada por Pérez Mallqui ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el parlamentario registra sentencias previas por lesiones culposas, falsa declaración y violencia familiar.
Asimismo, menciona que en los últimos días se difundieron audios, chats y videos relacionados con el caso, los cuales, según el denunciante, evidenciarían presuntos intentos de coaccionar a la víctima para que retire la denuncia.
Estas afirmaciones forman parte de la denuncia presentada y deberán ser evaluadas por las autoridades competentes, sin que ello implique una determinación de responsabilidad.
En su publicación agregó que "los hechos denunciados han sido condenados por parlamentarios de todas las bancadas, desde la izquierda hasta la derecha, así como por el Ministerio de la Mujer y la propia Presidencia de la República. El rechazo es unánime porque la gravedad de este caso trasciende cualquier diferencia política".
EXIGENCIAS. Finalmente, el legislador arequipeño afirmó que el Parlamento debe actuar con firmeza frente a este tipo de denuncias.
"El Congreso de la República no puede convertirse en refugio de quienes, con su conducta, deshonran la investidura parlamentaria", expresó.
Además, remarcó que "la Comisión de Ética tiene la oportunidad de demostrar que sus normas no son letra muerta y que en el Parlamento no existen privilegios ni blindajes. La violencia no puede encontrar impunidad bajo el manto de un escaño".
La Comisión de Ética deberá evaluar la admisibilidad de la denuncia y determinar si corresponde iniciar el procedimiento disciplinario solicitado.