El ministro del Interior, César Astudillo, afirmó que organizaciones criminales estarían introduciendo jóvenes en las escuelas de formación de la Policía Nacional del Perú para que posteriormente trabajen para ellas, mientras la propia institución había rechazado días antes que existieran pruebas de una infiltración de este tipo.
Astudillo explicó que su gestión inició una reestructuración del área de inteligencia policial y que, como parte de ese proceso, fueron retirados agentes que, según sostuvo, mantenían vínculos con organizaciones criminales.
El ministro aseguró que también detectaron presuntos canales utilizados por organizaciones delictivas para facilitar el ingreso de jóvenes a las escuelas policiales. Según sus declaraciones, estos mecanismos estarían siendo cerrados.
Sin embargo, existe una posición previa de la propia Policía Nacional del Perú que contradice esa versión. En un comunicado publicado el 13 de septiembre, la institución negó categóricamente las versiones sobre un supuesto financiamiento de organizaciones criminales para infiltrar postulantes en sus escuelas.
La Policía calificó entonces esas versiones como imputaciones generalizadas y sin sustento y afirmó que mantenía una política de tolerancia cero frente a la corrupción y cualquier intento de infiltración del crimen organizado.