Carlos Díaz-Rosillo, exasesor del presidente estadounidense Donald Trump y colaborador de Keiko Fujimori, afirmó que las empresas de Estados Unidos no han incrementado sus inversiones en el Perú debido a la falta de condiciones que garanticen rentabilidad y estabilidad, como seguridad ciudadana, seguridad jurídica e infraestructura.
El exasesor de Donald Trump, Carlos Díaz-Rosillo, aseguró que el principal obstáculo para atraer mayores inversiones estadounidenses al Perú no es la falta de interés de ese país, sino las deficiencias internas que, según dijo, generan incertidumbre para los inversionistas.
Durante una entrevista, sostuvo que la creciente inseguridad ciudadana, la ausencia de garantías jurídicas y las brechas en infraestructura han limitado la llegada de capitales extranjeros. En ese sentido, señaló que el Gobierno de Estados Unidos puede promover oportunidades para sus empresas, pero no obligarlas a invertir en mercados donde no existan condiciones favorables.
Díaz-Rosillo indicó que el gobierno de Keiko Fujimori buscará revertir ese panorama creando un entorno que brinde confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros. Precisó que el objetivo no será atraer únicamente capital estadounidense, sino inversiones de cualquier país que contribuyan al crecimiento económico y al desarrollo del Perú.
El colaborador de la presidenta electa expresó además su confianza en que, desde el inicio de la nueva gestión, se implementarán medidas para fortalecer la estabilidad económica y mejorar el clima de negocios, lo que facilitaría el ingreso de nuevas inversiones.
Respecto a las relaciones entre Perú y Estados Unidos, estimó que el primer encuentro oficial entre Keiko Fujimori y Donald Trump podría concretarse durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para septiembre en Nueva York.
Asimismo, descartó que la ausencia del mandatario estadounidense en la ceremonia de transmisión de mando responda a un distanciamiento político. Explicó que los presidentes de Estados Unidos, por tradición diplomática, no suelen asistir a investiduras presidenciales en otros países, por lo que consideró que ello no afecta la relación bilateral entre ambas naciones.