El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Piero Corvetto, anunció su renuncia señalando que su decisión busca contribuir a generar un clima de mayor confianza en el proceso electoral en curso.
Corvetto explicó que su salida responde a la necesidad de fortalecer la credibilidad institucional en una etapa sensible, marcada por cuestionamientos y tensiones políticas. En ese sentido, sostuvo que dar un paso al costado puede ayudar a reducir la polarización y reforzar la percepción de transparencia.
Durante su gestión, la ONPE estuvo a cargo de la organización y ejecución de los comicios, así como del procesamiento de resultados. Su renuncia se produce en un contexto en el que diversas voces han exigido mayores garantías sobre la limpieza del proceso electoral.
Fuentes del entorno electoral indicaron que el cambio en la jefatura no debería afectar el desarrollo de las funciones técnicas, ya que la institución cuenta con mecanismos para asegurar la continuidad operativa.
La salida de Corvetto marca un punto de inflexión en el proceso electoral y deja en evidencia la presión sobre las autoridades para sostener la legitimidad y confianza en los resultados.