El Consejo de Ética del Colegio de Abogados de Lima suspendió por seis meses en el ejercicio de la profesión a Patricia Benavides, al considerar que mintió ante la Junta Nacional de Justicia cuando postulaba al cargo de fiscal suprema en 2022.
Durante ese proceso, Benavides fue consultada por el entonces integrante de la JNJ, Aldo Vásquez, sobre las garantías de independencia frente a la investigación que ya afrontaba su hermana, la jueza superior Enma Benavides, por presunto cohecho y asociación ilícita para delinquir. En su respuesta, aseguró que no tenía ni tendría injerencia alguna en procesos que involucraran a familiares y que, de ser el caso, se excusaría ética y legalmente.
Sin embargo, el Consejo de Ética del CAL determinó que esa declaración fue falsa. Tras jurar como fiscal de la Nación, Benavides emitió una resolución que dio por concluida la designación de Bersabeth Revilla, la fiscal suprema provisional que estaba a cargo de la investigación contra Enma Benavides. La exfiscal justificó el cese por una supuesta baja productividad, argumento que posteriormente fue desvirtuado al comprobarse que el informe presentado contenía información falsa.
Según la resolución ética, estas acciones no solo afectaron la estabilidad funcional del Ministerio Público, sino que comprometieron directamente la función persecutoria del Estado y la confianza de la comunidad jurídica. El fallo sostiene que la conducta de Benavides vulneró principios esenciales de la abogacía, como la lealtad, la probidad, la veracidad y la buena fe, establecidos en el Código de Ética profesional.
El pronunciamiento también advierte que mantener en cargos de responsabilidad a personas con antecedentes contrarios a los principios éticos debilita la confianza en las instituciones y afecta el interés colectivo. La resolución fue firmada por los miembros del Consejo de Ética del CAL, encabezados por su presidente, Carlos Ampuero Montes, junto a Félix Vasi Zevallos y María Vera Tudela Peña.