La captura de Nicolás Maduro, anunciada el 3 de enero de 2026 por Estados Unidos, abrió un intenso debate político en el Perú, luego de que la congresista Sigrid Bazán, hoy candidata al Congreso por Venceremos, expresara un rechazo frontal a la operación militar estadounidense.
A través de sus redes sociales, Bazán calificó la intervención como una violación al derecho internacional y denunció un nuevo episodio de intervencionismo en América Latina. “Un ataque no es devolver la paz ni la democracia”, señaló, expresando su solidaridad con el pueblo venezolano y condenando la acción de Washington sin mencionar los abusos atribuidos al régimen chavista.
Sus declaraciones generaron una ola de críticas en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron lo que consideraron un doble rasero. Varios comentarios le reprocharon no haber condenado con la misma contundencia las violaciones a los derechos humanos, la represión política y los asesinatos cometidos durante los años de gobierno de Maduro, acusándola de relativizar una dictadura por afinidad ideológica.
Entre las respuestas más compartidas destacó la del ciudadano Manuel Cabeza, padre de un joven asesinado recientemente en Trujillo, quien afirmó que defender o minimizar a regímenes que han convertido países en territorios del crimen “no es antiimperialismo, es complicidad”, y llamó a no olvidar qué líderes defienden a las víctimas y cuáles a los dictadores.
La controversia se amplificó cuando la excandidata presidencial Verónika Mendoza también rechazó la captura de Maduro, calificándola como una agresión a toda América Latina y un peligroso precedente. Al igual que Bazán, Mendoza evitó condenar al régimen chavista, lo que reforzó las críticas de usuarios que recordaron que millones de venezolanos celebraron la intervención tras años de represión y exilio forzado.
El debate evidencia cómo la caída del régimen venezolano no solo reconfigura el escenario regional, sino que también expone profundas divisiones ideológicas en la política peruana, a pocos meses de las Elecciones Generales 2026.