La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Maritza Canales, aseguró que los programas sociales continuarán funcionando durante eventuales emergencias climáticas y que la alimentación escolar podrá trasladarse directamente a los hogares si las lluvias obligan a cerrar colegios.
Canales explicó que el Programa de Alimentación Escolar atiende actualmente a cerca de 4 millones de estudiantes en más de 55 mil instituciones educativas.
Si una escuela resulta dañada o debe suspender sus actividades, el Gobierno contempla modificar la modalidad de entrega de las raciones calientes para que los alimentos lleguen directamente a las viviendas de los estudiantes.
La ministra indicó que el programa Cuna Más, dirigido a niños de hasta 36 meses, también contempla alternativas para mantener sus servicios durante una emergencia.
Entre las medidas previstas figuran el uso temporal de carpas o inmuebles alquilados mientras se atienden los daños y se recuperan los espacios afectados.
Canales también se refirió a la anemia infantil y señaló que el problema golpea especialmente a las zonas con mayor vulnerabilidad económica.
Según sus declaraciones, en algunas regiones cuatro de cada diez niños presentan anemia, mientras que en Loreto, Puno, Apurímac y Cajamarca la proporción de menores de 36 meses llega al 50% o más.
La ministra planteó una intervención coordinada entre sectores y niveles de gobierno, con acciones como suplementación con hierro y alimentación balanceada.