Una operación de rescate en la región Cusco terminó en una nueva emergencia luego de que tres efectivos de la Policía de Rescate resultaran heridos al caer a un profundo abismo mientras participaban en la recuperación de las víctimas de un trágico accidente de tránsito ocurrido en la carretera Pichari–Quillabamba.
El hecho se registró cuando los efectivos descendían por un barranco de aproximadamente 2000 metros y la cuerda que utilizaban se rompió, obligando a activar un operativo de auxilio para evacuarlos de inmediato al hospital de Pichari. Uno de los policías permanece con lesiones de mayor gravedad.
La intervención se realizaba tras el despiste y caída de una camioneta 4x4 de la empresa Kintus Pichari, ocurrido la tarde del sábado 25 de julio, cuando el vehículo se precipitó a un acantilado en el distrito de Kumpirushato. Debido a la compleja geografía de la zona, la Policía Nacional del Perú logró ubicar la unidad utilizando drones, ya que el lugar presenta pendientes pronunciadas y un acceso extremadamente difícil.
En el vehículo viajaban seis personas: el conductor Juan Yucra, Edith Challco Cuellar, las docentes Melania y Leonor Apaza, su hermano Jesús Apaza y un bebé de 11 meses. Según sus familiares, las hermanas Apaza y su hermano habían llegado hace apenas un mes desde Lampa, Puno, por motivos laborales.
Ante esta situación, los deudos solicitaron el apoyo urgente de un helicóptero de la Fuerza Aérea del Perú, del Ejército y del Gobierno Regional del Cusco para acelerar la extracción de los cuerpos y evitar nuevos accidentes.