El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) aseguró que el consumo de carne de pollo y huevos no representa ningún riesgo para la salud, pese a la declaratoria de emergencia sanitaria nacional por 90 días debido a un nuevo brote de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) detectado en un predio de San Vicente de Cañete.
La entidad precisó que el virus se destruye durante la cocción y que los productos que llegan a los mercados provienen de aves sometidas a rigurosas inspecciones veterinarias.
La emergencia fue declarada luego de confirmarse un foco de influenza aviar en gallos de pelea, lo que activó medidas extraordinarias para evitar la propagación de la enfermedad hacia otras explotaciones avícolas del país.
Entre las acciones se encuentran el control del traslado de aves, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la aplicación de protocolos de bioseguridad en las zonas afectadas.
El director general de Sanidad Animal del Senasa, Mario Bonifaz, descartó de manera categórica cualquier riesgo para los consumidores.
"De manera enfática, descartar que haya algún tipo de transmisión a través de carnes [o] de huevos (...) el virus es bastante sensible al proceso de cocción, por lo tanto, no hay ningún tipo de riesgo", afirmó.
Además, explicó que los productos avícolas comercializados pasan inspecciones veterinarias que garantizan que provienen de aves sanas.
El funcionario también aclaró que el brote no afecta a la producción comercial destinada al consumo humano.
"No hemos tenido presencia de esta enfermedad ni en pollos que producen carne, ni en gallinas de postura ni en otro tipo de ave comercial que usualmente nosotros consumimos", señaló.
Asimismo, recordó que el último brote en aves de corral se había registrado en 2024, por lo que la declaratoria busca actuar de manera preventiva y contener cualquier posible expansión del virus.
Como antecedente, Bonifaz explicó que las aves silvestres son los principales reservorios naturales del virus H5N1 y advirtió que el contacto con ellas incrementa el riesgo de propagación hacia granjas avícolas.
En ese sentido, exhortó a la población y a los productores a evitar manipular aves silvestres y reportar de inmediato al Senasa cualquier sospecha de enfermedad para contener oportunamente nuevos focos de influenza aviar.