La región Puno acumula más de 250 incendios forestales durante 2026, cifra que representa un incremento superior al 50 % respecto al año anterior y que deja hasta el momento dos personas fallecidas, informó John Nilton Ccama Lipa, jefe del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) y de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres. El funcionario señaló que recientemente se atendieron emergencias en las provincias de Chucuito-Juli y Moho, además de un incendio iniciado en el distrito de Cabana.
Ccama Lipa cuestionó que algunos gobiernos locales todavía no cuenten con una respuesta preventiva suficiente y mencionó el caso de Huacullani, donde consideró necesario fortalecer la coordinación entre municipalidades y comunidades. El objetivo, explicó, es organizar brigadas capaces de intervenir desde los primeros minutos de una emergencia y evitar mayores pérdidas de animales, pastizales y vidas humanas.
El jefe del COER precisó que actualmente disponen de “50 personas certificadas y capacitadas”, además de otras 150 con conocimientos básicos para apoyar durante este tipo de emergencias. Sin embargo, recordó que el ingreso a zonas afectadas debe realizarse previa evaluación y bajo la conducción de los bomberos, mientras efectivos del Ejército también participan en las labores debido a las limitaciones de personal especializado.
Una de las situaciones más complejas se registra en Calapuja, provincia de Lampa, donde brigadas integradas por bomberos, Ejército, Policía Nacional, Indeci, Gobierno Regional y pobladores voluntarios mantienen las acciones para controlar un incendio forestal activo desde hace varios días. Los equipos trabajaron hasta horas de la noche y retomaron las tareas durante la mañana, priorizando la seguridad de brigadistas y voluntarios.