La ONU advirtió sobre la posible aparición del Fenómeno de El Niño a partir de mediados de 2026, lo que podría provocar lluvias intensas y un incremento de las temperaturas en diversas partes del mundo.
De acuerdo con el organismo internacional, este evento climático forma parte de la variabilidad natural del sistema oceánico-atmosférico, pero puede tener impactos significativos en sectores como la agricultura, la pesca y la gestión de recursos hídricos.
El Fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico, lo que altera los patrones climáticos y puede generar eventos extremos en diferentes regiones.
En ese contexto, la ONU recomendó a los países adoptar medidas de prevención y preparación para mitigar los posibles efectos, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones y sequías.
Asimismo, se alertó que el incremento de temperaturas podría agravar otros fenómenos asociados al cambio climático, intensificando sus impactos en la población y en la economía.
Este escenario plantea desafíos importantes para los gobiernos, que deberán fortalecer sus sistemas de respuesta ante emergencias y mejorar la planificación frente a eventos climáticos extremos.