Los oleajes anómalos que impactan la costa peruana desde la semana pasada continúan generando preocupación. De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), este 9 de junio se elevó a 98 el número de puertos cerrados en el litoral norte y centro del país debido a la presencia de olas de intensidad que van de ligera a muy fuerte. Según las proyecciones de la Marina de Guerra del Perú, el fenómeno persistiría al menos hasta el 11 de junio.
Las restricciones alcanzan importantes terminales marítimos ubicados en ciudades como Talara, Paita, Chimbote, Callao, Pisco, Mollendo e Ilo. Mientras las autoridades mantienen las medidas de prevención, las consecuencias económicas ya comienzan a sentirse entre los trabajadores del sector pesquero, especialmente en las zonas donde las faenas han quedado completamente suspendidas por motivos de seguridad.
En la región Áncash, los fuertes oleajes han provocado daños materiales en embarcaciones artesanales de Puerto Santa. Pescadores reportaron pérdidas de motores, equipos de buceo y aparejos de pesca, además de la destrucción de algunas chalanas. A ello se suma la paralización de actividades en playas como El Dorado, en Nuevo Chimbote, donde cientos de trabajadores llevan varios días sin poder salir al mar debido a las peligrosas condiciones.
Pese a las alertas emitidas por las autoridades y la colocación de banderas rojas en distintos puntos del litoral, continúan registrándose conductas de riesgo. En playas de Lambayeque y otras regiones costeras, ciudadanos ingresan al mar para nadar, practicar surf o grabar videos y selfis con las olas de fondo. Especialistas recuerdan que este tipo de fenómenos puede generar corrientes impredecibles y oleajes repentinos, por lo que exhortan a la población a respetar las restricciones y priorizar su seguridad.