Un fuerte oleaje anómalo en el lago Titicaca dejó severos daños en la actividad acuícola de Puno desde el lunes 17 de agosto, luego de que intensos vientos, lluvias y olas de hasta cinco metros golpearan jaulas de truchas, embarcaciones y muelles.
La emergencia alcanzó a productores de Chucuito-Juli, Huancané, Puno, Moho y El Collao-Ilave, donde las autoridades estiman que cerca del 70 % de las jaulas del anillo circunlacustre resultaron afectadas.
Uno de los sectores más golpeados es El Faro de Pomata, en la provincia de Chucuito-Juli, donde preliminarmente se calcula la pérdida de aproximadamente 200 toneladas de trucha. El impacto económico definitivo todavía está en evaluación y dependerá de los reportes que las municipalidades registren en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación, información que será clave para definir las acciones de recuperación de los productores.
El director regional de la Producción de Puno, Wilman Mendoza Quispe, cuestionó la falta de preparación frente al fenómeno y sostuvo que “las entidades no adoptaron medidas preventivas”, pese a que existieron alertas meteorológicas previas.