El movimiento cultural Lima Milenaria lanzó una iniciativa para postular un conjunto de huacas de la capital peruana como Patrimonio Mundial de la Unesco, con el objetivo de revalorar el legado arqueológico de una ciudad que conserva vestigios de culturas con más de 4 mil años de antigüedad. La propuesta incluye sitios emblemáticos ubicados en distintos distritos y busca también fortalecer la identidad de los limeños alrededor de su pasado prehispánico.
Javier Lizarzaburu, periodista, gestor cultural y miembro de Lima Milenaria, explicó que uno de los principales argumentos de la campaña es la extraordinaria continuidad histórica de Lima. Entre los ejemplos mencionó la huaca El Paraíso, ubicada en San Martín de Porres y correspondiente al Periodo Arcaico Tardío. “En Lima, nos hemos acostumbrado a lo excepcional que es vivir en una ciudad con un legado tan increíble del que hemos aprendido poco”, señaló.
Según Lizarzaburu, la capital peruana forma parte de un reducido grupo de ciudades del mundo capaces de exhibir un patrimonio arqueológico con más de cuatro milenios de historia. Actualmente se contabilizan más de 400 huacas y otros restos prehispánicos distribuidos en 40 de los 43 distritos de Lima. “Es realmente excepcional”, sostuvo al destacar la diversidad de construcciones heredadas de las civilizaciones que ocuparon este territorio antes de 1535.
La iniciativa considera entre los sitios propuestos a la huaca El Paraíso, en San Martín de Porres; la huaca Pucllana, en Miraflores; la fortaleza de Campoy, en San Juan de Lurigancho; y segmentos del antiguo canal Surco, en San Borja, entre otros espacios arqueológicos. La intención es construir una candidatura que represente distintos periodos y formas de ocupación del territorio limeño.
Más allá de lograr el reconocimiento internacional de la Unesco, Lima Milenaria busca que la población incorpore este patrimonio dentro de su identidad cotidiana. “Tenemos que empezar a construir una identidad que incorpore este legado con un sentido de orgullo”, afirmó Lizarzaburu, quien remarcó que estos sitios son “irremplazables” porque reflejan el conocimiento y la capacidad de adaptación de las antiguas sociedades que habitaron Lima.