La Contraloría reveló que el Hospital Regional de Moquegua utilizó un mamógrafo defectuoso para atender a 146 mujeres en dos campañas gratuitas de despistaje de cáncer, pese a que el equipo generaba distorsiones y manchas blancas en las imágenes que emitía.
En el informe de auditoría de cumplimiento n.° 013-2026-2-0829 (periodo de evaluación del 1 de julio de 2021 al 31 de diciembre de 2025), las distorsiones de las imágenes generadas por el mamógrafo digital ocurrieron debido a que fue objeto de un mal servicio de mantenimiento preventivo realizado en mayo de 2025.
Se evidenció que los funcionarios del hospital otorgaron la buena pro para el referido servicio de mantenimiento a un postor que no cumplía con los requisitos técnicos mínimos, además de que utilizaron un medidor de radiación inadecuado.
Tras la intervención, el aparato continuó generando severos errores en las imágenes y meses después quedó completamente inservible, lo que implicó el pago irregular del servicio de S/45 990 y la pérdida total del valor del equipo, cuyo costo asciende a S/2 018 037.
Pese a tener conocimiento de estas fallas en el sensor del mamógrafo—las cuales simulaban microcalcificaciones ajenas a la anatomía real—, el nosocomio utilizó dicho equipo en dos campañas masivas realizadas en Fiestas Patrias y el “mes rosa”.
En la primera campaña, los informes médicos omitieron reportar las distorsiones. En la segunda, algunos radiólogos sí dejaron constancia de las manchas que limitaban el estudio, confirmando que el mamógrafo no ofrecía garantías para un diagnóstico seguro.
En ese sentido, para reforzar el análisis de dichos exámenes, la comisión auditora solicitó la opinión del Colegio de Tecnólogos Médicos del Perú, el cual concluyó de forma categórica que las imágenes evaluadas comprometían la fiabilidad diagnóstica y advierte que usar un equipo en ese estado genera un riesgo severo para la salud pública al provocar falsos positivos, biopsias innecesarias en pacientes sanas o el peligro de retrasar la detección de un cáncer real.
La auditoría también reveló la inoperatividad del flat panel (detector digital) de un equipo de rayos X portátil averiado por una inadecuada manipulación del personal encargado en julio de 2021. Lejos de sancionar a los responsables, las áreas competentes del hospital dilataron el trámite y dejaron prescribir la acción disciplinaria en septiembre de 2025, lo cual conllevó a que no se realice un recupero económico, generando un perjuicio económico de S/287 400. Como resultado, las pérdidas financieras sumadas entre ambos equipos biomédicos ascienden a S/2 351 427.