La escasez de gasolina en el Perú se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector energético. El director de la Asociación de Grifos del Perú, Carlos Puente, afirmó que el problema no se originó por la reciente rotura del gasoducto en Cusco, sino que se arrastra desde finales de 2025.
“Esta escasez empezó a originarse desde diciembre del año pasado. En enero se incrementó y en febrero aumentó aún más”, declaró en entrevista con Exitosa, al advertir que el país enfrenta una de las crisis energéticas más complejas de los últimos años.
Según explicó el representante del gremio, el sector ya había advertido al Ministerio de Energía y Minas sobre la reducción del abastecimiento de combustibles desde el cierre del año pasado. Sin embargo, la situación se agravó en los últimos meses por restricciones en el suministro de gas natural vehicular (GNV) y gas licuado de petróleo (GLP).
Puente indicó que actualmente el GNV se encuentra fuertemente limitado en las estaciones de servicio debido a decisiones de la empresa Cálidda, que prioriza el abastecimiento para buses y camiones que dependen exclusivamente de este combustible.
La interrupción del ducto operado por Transportadora de Gas del Perú también generó un efecto dominó en el mercado energético. Ante la menor disponibilidad de GLP y GNV, muchos conductores optaron por migrar hacia la gasolina, lo que incrementó la demanda y presionó el abastecimiento en los grifos.
Además, las estaciones de servicio reciben actualmente cuotas limitadas de combustible, lo que dificulta mantener un suministro regular para los consumidores.
A este escenario se suma el aumento del precio internacional del petróleo, que impacta directamente en el costo de los combustibles en el mercado local. Puente sostuvo que una mayor participación de importadores y refinerías podría ayudar a ampliar la oferta y estabilizar los precios.
“Una mayor competencia permitiría que el mercado funcione mejor y contribuya a reducir la presión sobre los combustibles”, señaló, mientras especialistas advierten que el sector energético peruano enfrenta semanas clave para recuperar el equilibrio del abastecimiento.