El retorno a clases en colegios privados ha coincidido con un nuevo problema para los conductores de transporte escolar: la escasez de gas natural vehicular (GNV). Este combustible es utilizado por la mayoría de unidades dedicadas al traslado de estudiantes, por lo que las restricciones en el suministro han impactado directamente en los costos de operación del servicio.
Rocío Gómez, representante de la Asociación de Movilidades Escolares de Jesús María, explicó que muchos transportistas adaptaron sus vehículos al sistema de GNV mediante convenios con el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), lo que les permitía reducir significativamente sus gastos en combustible.
Sin embargo, la falta de gas ha obligado a varios conductores a volver a utilizar gasolina. “Nosotros habíamos cambiado nuestras unidades con el convenio del FISE, con el sesenta por ciento más o menos que nos estábamos ahorrando. Pero esto nos ha mermado nuestros ingresos”, declaró al noticiero 24 Horas de Panamericana Televisión.
El impacto económico es considerable. Según Gómez, antes el consumo diario de su camioneta para recorrer unos 60 kilómetros costaba entre 18 y 19 soles utilizando gas natural. Actualmente, con gasolina, el gasto se ha triplicado.
Ante este escenario, algunos transportistas evalúan trasladar parte del incremento a los padres de familia. Un conductor del servicio estimó que, de mantenerse la crisis, las tarifas del transporte escolar podrían aumentar entre 20 % y 25 %. “Es que el alza ha sido considerable”, afirmó.
El problema se agrava por el reciente incremento en el precio de la gasolina. Transportistas indican que hace un mes el galón costaba entre 13.30 y 13.40 soles en algunos grifos, mientras que ahora puede llegar hasta los 16.90 soles en su versión premium.
Frente a este panorama, el sector pide apoyo del Gobierno y advierte que la situación podría afectar tanto a los conductores como a miles de familias que dependen diariamente del servicio para el traslado de sus hijos a los colegios.