La gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez Ayala, advirtió que la recuperación de las aguas de los ríos Coralaque y Tambo será un proceso de largo plazo que podría demorar hasta 10 años, debido a la magnitud de la contaminación generada por la empresa minera Aruntani.
Informó que la próxima semana se espera firmar un convenio con la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) para ejecutar cuatro expedientes técnicos destinados a las obras de mitigación, luego de que durante un año permanecieran listos sin una entidad que asumiera su ejecución.
Los proyectos contemplan la construcción de pozas, canales de desviación para separar aguas contaminadas de las limpias y una planta de tratamiento. Gutiérrez Ayala explicó que los expedientes fueron entregados por Southern, pero no podían ejecutarse por falta de una entidad responsable.
INVERSIÓN. La gobernadora señaló que la inversión para limpiar las aguas de esta cuenca superan los S/200 millones, mientras que el Ministerio de Energía y Minas habría comprometido inicialmente S/60 millones para ejecutar las obras de mitigación hasta diciembre. La meta es iniciar trabajos tanto en Moquegua como en Arequipa.
“El problema del río Coralaque no solo afecta a Moquegua, pues sus aguas contaminadas llegan al río Tambo en Islay, también esta afectación llega a Puno. Hace una semana nos reunimos con el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, sabemos que es extrabajador de Aruntani”, señaló.
También remarcó que los gobiernos regionales no otorgan permisos a la gran minería y que corresponde al Ejecutivo asumir esa responsabilidad. Sostuvo que la empresa estaría operando, pero cuando fiscalizan se ve que está cerrada.