La familia de un estudiante del liceo naval Almirante Guise, presuntamente víctima de un intento de agresión sexual en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, denunció que recibió presiones para no presentar una denuncia contra otro adolescente.
Mediante un comunicado, la madre rechazó cualquier intento de encubrimiento, aseguró que existen testigos de lo ocurrido y reafirmó su compromiso de colaborar con la justicia.
NUEVA AGRESIÓN. El presunto ataque ocurrió el 6 de octubre en el área de duchas del módulo Bienvenida, donde permanecen internados preventivamente adolescentes involucrados en el caso liceo naval.
Según la denuncia, uno de los internos habría intentado agredir sexualmente a otro menor mientras se aseaba.
Tras conocer los hechos, la madre acudió a la Policía el 7 de octubre y comunicó lo sucedido a las autoridades del establecimiento juvenil.
Aseguró que familiares del adolescente acusado intentaron disuadirla de formalizar la acusación.
"He recibido llamadas por parte de la familia del denunciado para no denunciar el hecho", manifestó.
Asimismo, sostuvo que existen testimonios que respaldarían su versión y rechazó cualquier acuerdo de silencio. También expresó su solidaridad con la familia del primer escolar presuntamente agredido en el ómnibus.
Por su parte, la madre descartó que su hijo reciba privilegios dentro de Maranguita y destacó que el establecimiento cumple los protocolos correspondientes.
"Lo he visto recién dos semanas después en las visitas programadas para todos los internos del programa Bienvenida", precisó.
Además, agradeció la atención brindada por el personal del centro juvenil y aseguró que su hijo continuará colaborando con las investigaciones para esclarecer lo sucedido.
CASO. El caso se originó tras una denuncia por presunta agresión sexual contra un escolar durante un traslado en bus el pasado 15 de septiembre.
Ante el nuevo incidente, el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) activó sus protocolos, aisló al adolescente señalado como presunto responsable y brindó atención al agraviado.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Rita Ajalcriña Cabezudo, de la Décima Fiscalía de Familia de Turno, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.