Las advertencias sobre el peligro sísmico en Tacna no son nuevas, pero continúan sin ser atendidas adecuadamente. El ingeniero Pedro Vásquez Heredia alertó que sectores del Cono Norte, principalmente los distritos de Alto de la Alianza y Ciudad Nueva, presentan condiciones de suelo altamente desfavorables ante un movimiento telúrico de gran magnitud, un diagnóstico respaldado por investigaciones científicas desarrolladas desde hace décadas.
El principal factor de riesgo radica en la informalidad de la autoconstrucción que predomina en la zona. Vásquez cuestionó con firmeza que miles de edificaciones se hayan levantado sin estudios previos de mecánica de suelos para definir el tipo y la profundidad de cimentación necesarios. Esta imprudencia expone a la población a terrenos finos e inestables que, ante una sacudida sísmica, podrían sufrir el fenómeno de licuefacción. “Nunca se debió construir en la zona norte de Tacna, nunca”, sentenció enfáticamente.
A pesar de la gravedad del diagnóstico, el especialista aclaró que existen alternativas de ingeniería para mitigar el impacto en las estructuras ya consolidadas. Vásquez sostuvo que las edificaciones actuales pueden reforzarse mediante una previa evaluación técnica del terreno, proponiendo como solución la implementación de placas de concreto armado que mantengan continuidad desde la base hasta los niveles superiores.
Para concretar estas soluciones, planteó que las municipalidades conformen de inmediato equipos técnicos orientados a mapear los sectores más vulnerables y determinar qué viviendas requieren una intervención urgente. “Tiene que ser una visita técnica, real, efectiva y justa, no debemos engañarnos más”, remarcó el especialista, haciendo un llamado a las autoridades para hacer cumplir las normas de edificación y recordando que el estudio de suelo es una inversión indispensable para salvar vidas, nunca un gasto.