El reporte de Índice de Percepción de la Corrupción 2025, emitido por Transparencia Internacional, nos da la ingrata información siguiente: el Perú ha decrecido “de 38 a 30 puntos entre los años 2020 y 2025, ubicándose en el puesto 130 de 182 países evaluados, situándose” en el grupo “de los países con mayor corrupción en el mundo”.
Este vergonzoso incremento de la corrupción en nuestro país, se ha dado en los gobiernos de Francisco Sagasti (suprimió requisitos para designación de funcionarios de confianza en Palacio de Gobierno), Pedro Castillo (Juan Silva, ex ministro MTC está prófugo por actos de corrupción), Dina Boluarte (caso Rolex), José Jerí (reuniones clandestinas con empresarios proveedores).
En este ofensivo aumento de la corrupción, el actor principal es el Congreso de la república, donde las bancadas se denominan por los ilícitos perpetrados: los mal llamados “niños” (hipotecaron sus votos a cambio de obras y designaciones de funcionarios), “mochasueldos” (arrebatan parte de la remuneración de su personal de trabajo), los babys (tienen conexión con empresas chinas).
De esta responsabilidad no se libra ningún partido político representado en el Congreso unicameral actual: llámense: Perú Libre, Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Renovación Popular, Avanza país, Podemos, Somos Perú, Morado y los no agrupados. A lo cual se agrega el uso inapropiado de recursos públicos otorgados a las organizaciones partidarias participantes de las Elecciones Generales de 12 de abril de 2026.
Otro aspecto de la corrupción, es el ascenso de las denominadas “economías ilegales”: minería ilegal en las regiones, tala criminal en la Amazonía, tráfico de lotes en las municipalidades, pesca transnacional depredadora en el Mar de Grau, narcotráfico y otros.
Las Elecciones Generales y Elecciones Regionales y Municipales 2026, es la oportunidad de los ciudadanos y ciudadanas, de jóvenes y adultos, de emitir un voto contra la corrupción, no votando por las organizaciones políticas del actual Parlamento nacional, no votando por listas que llevan de candidatos a individuos de dudosa actuación en la función pública, así no tengan sentencias ni acusaciones y que tú muy bien los conoces.