El dueto británico: Tears for fears - “Lágrimas de miedo”, produjo una canción excelente, fijándose en alusiones muy frecuentes, difundidas en aquellos años, acerca de una posible guerra nuclear, por las crecientes tensiones entre la Unión Soviética y Estados Unidos. El 22 de marzo de 1985, apareció el tema: Everbody Wants to Rule the World – Todos quieren gobernar el mundo.
En el análisis del tema musical, hay una descripción del poder, de la ambición humana; del deseo de controlar y adueñarse del mundo. En poco tiempo, quienes abrazan esa línea perversa y ambiciosa, originarán que gran parte del planeta conozca una nueva esclavitud, aun con el vertiginoso avance de la inteligencia artificial y la tecnología que, pudiendo darnos la sensación de libertad, el sometimiento (por la fuerza de las armas e imposiciones económicas) será siempre el objetivo final.
Asistimos, en el arranque del 2026, a una vorágine informativa de titanes; porque, luego de la acción de Donald Trump, China no se quedó; avanza, siguiendo la ruta de sus intereses, para garantizar su poder hegemónico; como el gigante asiático. Rusia también elige estrategias, como las de China; la fórmula está clara entre súperpotencias - todos quieren gobernar el mundo.
El subcontinente americano tiene sus potencialidades, pero el atraso que lleva debido a los gobernantes que tenemos hace que el desarrollo integral, se detenga, por años de años. Sudamérica se limita a exhibir su riqueza. Solo aspira a ser satélite de los grandes. Los gobernantes que hemos tenido en Perú, desde hace 4 décadas y, seguramente, los tendremos por varios lustros más, han generado la tentación para los ojos del poder económico de Rusia, China o Estados Unidos.
¿Quiénes permiten que esto suceda?, los gobernantes pusilánimes, como Nicolás Maduro, en Venezuela- dictador- paralizó el desarrollo de su país, echando a millones de sus ciudadanos a la misericordia de los países hermanos. Ese dictador, ha puesto en bandeja, el oro negro que tiene, para que lo administre Trump; quien, con el pretexto de cobrarse antiguas deudas y la aquiescencia de la vicepresidenta actual, logra su objetivo.
Pero EE. UU., no se limita a Venezuela, sino a Groenlandia (Dinamarca) por su abundancia de riqueza mineral, Colombia, México, Cuba, etc. porque quiere entregarles un mensaje, a sus competidores, diciéndoles que, quien manda en el planeta Tierra, es EE. UU. a propósito, ¿a quiénes vamos a elegir en abril, para que integren la denominada democracia representativa de nuestro país? ¿Serán los aliados de China, de Rusia, de EE. UU. o, aliados de su propio bolsillo?