El calendario fijado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) establece reglas claras para garantizar una jornada imparcial y pacífica en las urnas. La primera medida rige desde las 00:00 del lunes 28 de septiembre, fecha a partir de la cual queda prohibida la publicación y difusión de encuestas de intención de voto en todos los medios de comunicación.
Esta restricción busca evitar maniobras que manipulen la decisión del elector a última hora; incumplirla conlleva sanciones económicas severas para las encuestadoras y medios que van desde las 10 hasta las 100 UIT (entre S/55 000 y S/550 000).
Conforme se acerca la jornada de sufragio, las prohibiciones aumentan en rigurosidad técnica y penal. Desde las 00:00 del viernes 2 de octubre quedan suspendidas las reuniones y manifestaciones públicas de carácter político (con penas de 3 meses a 2 años de prisión para los infractores).
Un día después, desde las 00:00 del sábado 3 de octubre, se prohíbe toda propaganda política por cualquier medio.
Asimismo, la conocida “ley seca” arranca a las 8:00 del sábado 3 de octubre y se extiende hasta las 8:00 del lunes 5 de octubre, periodo en el que está prohibido el expendio de bebidas alcohólicas e impone el cierre de establecimientos del rubro bajo multas de S/3390 y penas de privación de la libertad.
El domingo 4 de octubre, entre las 7:00 y las 17:00, queda prohibida la concentración de electores en un radio menor a 100 metros de los locales de votación, así como los espectáculos. Conocer y respetar este cronograma no solo nos evita multas o sanciones penales, sino que nos otorga las horas de silencio necesarias para reflexionar el voto con madurez.
Aunque hemos visto que los militantes políticos desobecen, esperemos que la fiscalización del JNE en cada región del país sea inflexible para que el Perú acuda a las urnas con garantías de orden, transparencia y respeto a la democracia.