La investigación contra el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, se intensifica en medio de cuestionamientos al proceso de las Elecciones Generales 2026. El funcionario anunció que entregará su pasaporte al Ministerio Público mientras avanzan las diligencias por presuntas irregularidades en la contratación para la distribución de material electoral.
La medida se produce tras la activación de una alerta preventiva por parte de la Policía Nacional del Perú, ante la posibilidad de una eventual restricción de salida del país. Estas acciones se sustentan en hipótesis fiscales que incluyen posibles diligencias como detención preliminar, allanamientos e incautación de bienes, aunque ninguna ha sido confirmada oficialmente hasta el momento.
Este escenario se desarrolla luego de una jornada electoral marcada por retrasos en la entrega de material, ampliación excepcional del horario de votación y cuestionamientos institucionales. Estos hechos han motivado investigaciones paralelas y la intervención de organismos como la Junta Nacional de Justicia, que evalúa la situación administrativa del titular de la ONPE.
Desde un enfoque técnico, especialistas coinciden en que los procesos electorales requieren estándares logísticos rigurosos, especialmente cuando se manejan presupuestos públicos significativos y se garantiza el derecho al voto de millones de ciudadanos. Las fallas reportadas han puesto en debate la capacidad operativa del sistema electoral peruano.
En este contexto, la respuesta institucional será determinante para restablecer la confianza pública. La transparencia en las investigaciones, el respeto al debido proceso y la rendición de cuentas serán factores clave para asegurar la legitimidad de los resultados y la estabilidad democrática del país.