Los goles pasan, el ejemplo permanece - Diario Viral
Opinión

Los goles pasan, el ejemplo permanece

post-img
DIARIO VIRAL

DIARIO VIRAL
[email protected]

Hace menos de veinticuatro horas concluyó otro mundial de fútbol. Durante cinco semanas el planeta volvió a detenerse frente a un balón. Renovaron su título los campeones y aparecieron nuevas figuras. Sin embargo, la memoria colectiva continúa reservando un lugar para tres nombres que parecen inmunes al paso del tiempo: Pelé, Maradona y Messi.

Tuve el privilegio de ver jugar a Pelé en el Estadio Nacional de Lima y también en Arequipa. 
A Maradona y a Messi los admiré desde la televisión. Son épocas distintas, rivales diferentes y contextos imposibles de igualar. Compararlos exige prudencia antes que pasión.

Las estadísticas ayudan, pero no resuelven el debate. Los títulos tampoco. Cada generación tuvo dificultades propias. Pelé conquistó tres copas del mundo. 

Maradona llevó casi sobre sus hombros a Argentina en México 1986. Messi reunió durante más de dos décadas una extraordinaria combinación de talento, regularidad y liderazgo hasta completar su obra con el Mundial.

Existe, sin embargo, un aspecto que pocas veces recibe la atención que merece. El deporte forma campeones, pero la vida revela personas. Un futbolista puede maravillar con sus goles y decepcionar con sus decisiones. El éxito nunca debería convertirse en licencia para olvidar los valores.

Pelé cometió errores personales y reconoció algunos de ellos. Maradona fue un genio irrepetible dentro del campo, pero libró batallas fuera de él que terminaron dañando su propia historia. Messi, sin ser perfecto, ha construido una imagen diferente. Conserva una familia estable, evita los escándalos y mantiene una humildad poco frecuente en un deporte donde los egos suelen crecer más rápido que el talento.

Quizá por eso millones de niños no solo imitan sus regates. También encuentran en él un ejemplo de discreción. 

El verdadero liderazgo comienza cuando la fama no modifica el carácter.

Vivimos una época donde se premia el espectáculo y se olvida la coherencia. El fútbol, como la vida, necesita héroes capaces de ganar sin soberbia y perder sin resentimiento. Los trofeos llenan vitrinas. Los valores construyen legados.

Al final, cada aficionado elegirá a su mejor futbolista de todos los tiempos. Yo prefiero recordar que el verdadero campeón no solo deja huellas sobre el césped. También deja ejemplos en el corazón de quienes lo observan.

DIARIO VIRAL

DIARIO VIRAL

Periodista en Diario Viral. Comprometidos con la verdad y la información de Arequipa.

Articulos Relacionados