Retomamos nuestras reflexiones sobre la educación universitaria, recordando que ya hicimos un muy breve repaso por los orígenes de la universidad y por el sistema universitario peruano en a nteriores columnas. Creo que es pertinente ahora centrarnos en la educación universitaria en las regiones, especialmente en nuestra ciudad.
La primera universidad arequipeña fue la Universidad del Gran Padre San Agustín, hoy llamada Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA), creada en 1828. Vemos pues que la UNSA aparece casi a la par del proceso independentista de nuestro país, lo cual imprime ciertas características muy particulares, tales como su vocación republicana, la formación de profesionales para consolidar el nuevo Estado y el impulso cultural de la región sur del Perú. En esos primeros años, la UNSA funcionaba en el centro histórico de Arequipa, y las primeras asignaturas que se impartían eran Teología, Jurisprudencia, Medicina y Filosofía. Es importante mencionar que no todos podían acceder a esta educación superior: el sistema era muy cerrado, caracterizado por la exclusividad social y económica, pues solo las élites criollas y mestizas con recursos podían ingresar.
En ese sentido, en sus inicios, la UNSA solo aceptaba como estudiantes del claustro a quienes cumplían determinados requisitos, tales como haber cursado estudios previos en colegios mayores, demostrar solvencia económica y contar con recomendaciones de autoridades religiosas o civiles. Mención importante merecen también los primeros maestros universitarios, destacados académicos e intelectuales que, durante el siglo XIX y XX, no solo dieron prestigio a la UNSA, sino también a la ciudad en general. Personajes de talla nacional e internacional como Francisco Mostajo, José Luis Bustamante y Rivero, quien llegó a ser presidente del Perú, etc., consolidando la imagen de Arequipa como el centro intelectual y político del país. A partir de mediados del siglo XX, aparecen otras universidades en la ciudad, como la Universidad Católica de Santa María (1961), la Universidad San Pablo (1997); sin embargo, ninguna ha podido ni podrá tener el prestigio y relevancia nacional e internacional que ostenta la UNSA, reconocida como una de las universidades más importantes del país.
La UNSA ha pasado por distintas etapas en sus casi 200 años de vida institucional, siendo la actual, a partir de la nueva Ley Universitaria de 2014, la que ha marcado su despegue contemporáneo. Hoy en día, tenemos un modelo educativo universitario centrado en el estudiante, un modelo de enseñanza-aprendizaje basado en competencias, formación profesional de primer nivel, investigación científica rigurosa y actividades de responsabilidad social que nos acercan con la sociedad. La UNSA se va perfilando como un referente, por lo menos en los aspectos mencionados.