En sus tres primeras aventuras presidenciales, Keiko Fujimori perdió por escasos votos. En el 2011 le ganó Humala por 1.45 % de votos, en las elecciones de los años 2016 y 2021 perdió por 0.13 % de votos, el mismo porcentaje con el que ganaría este 2026 a Sánchez.
A la señora Fujimori puede cuestionársele muchos aspectos, menos entereza y persistencia, considerando sus 3 encarcelamientos por delitos que nunca fueron delitos, tal como lo certificó, luego, el poder judicial.
Cuando comienza el invierno, no hay tiempo para festejar una victoria tan estrecha que nos reitera que persisten 2 naciones en un gran país, tan distantes la una de la otra, como la polarización cultural, educativa, económica y social que mantienen durante siglos. A Keiko le corresponde, consecuentemente, gobernar 5 años respetando y tomando en cuenta las necesidades, usos y costumbres de esa mitad que hoy no festeja su presidencia.
Si partimos de esa premisa y de la realidad que vive el país, considero que podrían ser 4 las grandes obligaciones que deberían concentrar su presidencia: erradicar la desnutrición crónica y anemia en la población infantil; mejorar sustantivamente la educación de los 7 millones de escolares que estudian en las escuelas públicas; moralizar, racionalizar y elevar la calidad de todas las entidades públicas contempladas en los 3 poderes del Estado; y, alentar y fomentar mayor riqueza productiva con el aporte de capitales privados. En cuanto a la seguridad pública, resulta ser un tema complejo y consecuencia, en gran parte, del descalabro de los 4 pilares antes referidos.
Por limitaciones de espacio, centraremos por ahora nuestra atención en el pilar de la desnutrición crónica y anemia infantil. Según datos generados en el censo de 2025 y del gobierno, una quinta parte de niños padecen estos flagelos que los limitará de por vida. En Arequipa, por ejemplo, la anemia infantil afecta al 40.2 % de los niños menores de 3 años y la desnutrición crónica al 6.5 % de los menores de 5 años. En Puno, la anemia afecta al 75.4 % de sus niños menores de 3 años y la desnutrición crónica al 18.5 % de menores de 5 años.
Según las ciencias médicas, la anemia y desnutrición crónica genera en los niños daños irreversibles, por lo que de adultos están limitados en sus capacidades motoras, físicas e intelectuales, restándoles competitividad laboral. Y limitan su desarrollo de crecimiento y padecen de trastornos neuronales, habilidades de lenguaje, de retención y creatividad.
La señora presidenta está obligada a implantar como política de Estado, la protección integral a las madres gestantes, la educación a los padres sobre las causas y soluciones de estos flagelos, la creación de guarderías y postas médicas en zonas rurales, la entrega de alimentos apropiados y la implementación de servicios básicos en las zonas rurales.