A pocos meses de culminar la gestión del gobernador de Arequipa, Rohel Sánchez Sánchez, existe una brecha enorme en lo prometido en su plan de gobierno y lo conseguido (2023-2026). Muchos analistas califican sus planes como un catálogo de ofertas desmedidas que apelan más a la ilusión popular que a soluciones viables y presupuesto real.
Diario Viral realizó una revisión de su plan de gestión presentado en junio del 2022 sobre “política, planeamiento estratégico y gestión pública” a fin de evidenciar los objetivos alcanzado. No obstante, la decepción fue mayor y deja en duda la credibilidad de las nuevas propuestas en este proceso de elecciones.
CASOS. Sánchez Sánchez prometió la culminación inmediata del megaproyecto Majes Siguas II mediante un destrabe administrativo y financiero rápido. Sin embargo, el caso sigue en arbitraje internacional con la empresa Cobra y el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) ni el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, pudieron solucionarlo.
El ámbito de la salud y educación tampoco escapa a los cuestionamientos, pues el excandidato de Yo Arequipa aseguró una modernización integral de hospitales y colegios regionales. No obstante, seguimos teniendo hospitales sin historias digitalizadas, con largas colas y falta de equipos. A esto se suma que nunca llegó el proyecto de internet en colegios.
Asimismo, la visión de convertir a la región en un polo industrial y digital de estándar internacional causa incredulidad entre los emprendedores. La falta de infraestructura básica vial y de conectividad actual hace que estas metas tecnológicas parezcan desconectadas de las necesidades urgentes.
Por último, se comprometió con un modelo de gestión transparente y eficiente, ambos los calificó como atributos de un buen gobierno y la base para la recuperación de la confianza de los ciudadanos en sus autoridades y en la democracia, pero su gestión tuvo cerca de 5 intervenciones fiscales por presunta corrupción.