La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) intensificó la fiscalización de la calidad del agua potable que distribuye Sedapar en Arequipa Metropolitana, tras ejecutar un monitoreo en 85 puntos estratégicos para verificar los niveles de cloro residual en la red.
El operativo se realizó en distintos sectores de la ciudad, donde especialistas evaluaron el agua proveniente de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) La Tomilla, que abastece aproximadamente al 42 % de los hogares.
Durante la supervisión, se tomaron muestras en redes secundarias para analizar la eficacia del proceso de desinfección antes de que el recurso llegue a los usuarios.
Según explicó la entidad reguladora, la medición del cloro residual libre es clave para asegurar la calidad del agua, ya que permite evitar la proliferación de bacterias.
Precisaron que los niveles deben superar los 0.5 miligramos por litro en todo el sistema, no solo en la planta de tratamiento.
Esta fiscalización se enmarca en las funciones de control que ejerce Sunass sobre las empresas prestadoras de servicios de saneamiento, las cuales pueden ser sometidas a medidas correctivas en caso de incumplimientos.
Cabe recordar que, en monitoreos previos realizados en Arequipa, Sunass ya había evaluado la calidad del servicio en decenas de puntos de la ciudad, detectando zonas con variaciones en los niveles de cloración y recomendando ajustes operativos a Sedapar.
En ese sentido, la entidad advirtió que ampliará las acciones de supervisión si detecta irregularidades en los parámetros de calidad del agua para consumo humano.