Una inspección al Matadero Metropolitano de Río Seco reveló serias deficiencias en el sistema de cloración del agua utilizada en el proceso de faenado (sacrificio). Se detectó ausencia inicial de cloro residual, fallas por filtros obstruidos y desconocimiento de la dosificación por parte del personal, lo que comprometería la calidad sanitaria del agua empleada.
El informe n.° 070-2025-OCI de Contraloría advierte condiciones antihigiénicas y graves deficiencias en la infraestructura del camal. Pisos deteriorados, presencia de animales y residuos en áreas críticas, falta de control de acceso y carencia de equipamiento, situaciones que ponen en riesgo la inocuidad de la carne y vísceras destinadas al consumo humano.
También se evidenciaron falencias en el control sanitario durante el faenado, al no garantizarse la segregación adecuada de carcasas. A ello se suma la inexistencia de registros completos de las evaluaciones ante-mortem y post-mortem en todas las especies (exámenes a los animales), debilitando la trazabilidad y el control sanitario.
SIN CONTROL. Finalmente, se constató que Sermamet permite el ingreso y salida de animales sin certificado sanitario de tránsito interno ni guía de remisión y omite remitir dicha documentación al Senasa. Esta práctica incumple la normativa vigente, afecta la trazabilidad del proceso y podría generar riesgos sanitarios para la población.
El gerente general del Sermamet, Óscar Barriga Bernedo, tendrá 5 días para hacer el levantamiento de las observaciones, así como las correcciones deslindando responsabilidades. Este informe fue remitido el pasado 30 de diciembre del 2025.