El actor neozelandés Sam Neill, recordado mundialmente por interpretar al paleontólogo Alan Grant en la exitosa saga Jurassic Park, falleció este lunes 13 de julio a los 78 años en la ciudad de Sídney, Australia.
La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado oficial, en el que señalaron que su muerte ocurrió de manera "repentina e inesperada", mientras permanecía acompañado de sus seres queridos.
Según el pronunciamiento difundido en sus redes sociales, los familiares indicaron: "Con profunda tristeza, la familia de Sam Neill comunica su fallecimiento.
Sam estuvo rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida". Además, precisaron que el actor "no padecía cáncer" al momento de su muerte y agradecieron la atención brindada por el Hospital Privado St. Vincent de Sídney. También solicitaron que se respete su privacidad durante este difícil momento.
La partida del reconocido intérprete generó una ola de homenajes en el mundo del cine y la política.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, expresó sus condolencias y destacó que "Sam se ganó un lugar especial en el corazón de los australianos", resaltando además el humor, la fortaleza y la dignidad con la que afrontó los momentos más difíciles de su vida.
Nacido en Irlanda del Norte el 14 de septiembre de 1947 y criado en Nueva Zelanda desde su infancia, Sam Neill construyó una exitosa carrera de casi cinco décadas en el cine y la televisión.
Alcanzó fama internacional en 1993 gracias a Jurassic Park, dirigida por Steven Spielberg, aunque también dejó huella en producciones como The Piano, The Horse Whisperer y la serie Peaky Blinders, consolidándose como uno de los actores más respetados de su generación.
En los últimos años, Neill había revelado públicamente que enfrentó un cáncer de sangre y que logró superar la enfermedad tras someterse a un tratamiento experimental, convirtiéndose incluso en un defensor de nuevas terapias contra este tipo de padecimientos.
Su fallecimiento marca el adiós de una de las figuras más emblemáticas del cine contemporáneo, cuyo legado permanecerá vivo en millones de espectadores alrededor del mundo.