La actriz María Grazia Gamarra atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera artística al combinar teatro y televisión con dos proyectos de gran exposición. Por un lado, interpreta nuevamente a Roxana en la clásica obra Cyrano de Bergerac, presentada en el Teatro Municipal de Lima; y por otro, continúa dando vida a Macarena Montalbán en la popular serie peruana Al Fondo Hay Sitio.
“Es muy especial volver al Municipal, un teatro tan bonito y con tanta historia. Hacer una obra tan importante como Cyrano de Bergerac es una oportunidad que disfruto y agradezco mucho”, afirmó la actriz sobre este nuevo reto escénico.
La reposición de la obra, dirigida por su hermano Jean Pierre Gamarra y producida por Éxodo Teatro, marca el retorno de Gamarra a uno de los personajes más emblemáticos del teatro clásico. Para la intérprete, retomar el papel implica disciplina y una intensa preparación actoral.
“Creo que la única forma de sostener un texto tan largo es trabajando duro, estudiando y practicando mucho. Es como un músculo: mientras más lo usas, más entrenado está”, explicó sobre el desafío de interpretar un libreto exigente y proyectar la voz en un escenario histórico como el Municipal.
Más allá del aspecto técnico, la actriz destaca los mensajes emocionales de la obra escrita por Edmond Rostand, especialmente la idea de renunciar por amor y enfrentar inseguridades personales. “Todos tenemos miedos que pueden hacernos renunciar a algo importante.
Como mamá y esposa he aprendido a trabajar en la seguridad personal y transmitirlo a mis hijas”, reflexionó. También advirtió que, en la actualidad, personajes como Cyrano podrían ser blanco de críticas en redes sociales. “Hoy estamos muy expuestos y cualquiera puede opinar desde el anonimato. Eso puede afectar mucho, sobre todo a los jóvenes”, señaló.
En paralelo, Gamarra continúa conquistando al público en la televisión con la evolución de Macarena Montalbán en Al Fondo Hay Sitio, una de las producciones más vistas del país. La actriz asegura que el crecimiento de su personaje, ahora enfrentando la maternidad, abre nuevas posibilidades dramáticas y cómicas.
“Me encanta que Macarena evolucione. Los personajes, como en la vida, crecen y cambian”, comentó. Sobre el éxito sostenido de la serie, concluyó: “Entiendo las críticas, pero la serie sigue porque hay un público que la quiere y la pide. Hay mucho cariño y trabajo detrás de cada episodio”.