Las flores amarillas vuelven a cobrar protagonismo este 21 de septiembre en el Perú, no solo por la costumbre de regalarlas como símbolo de alegría, amistad y buenos deseos, sino también por el impacto económico que generan para miles de familias dedicadas a la floricultura. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), esta actividad constituye una fuente permanente de empleo en distintas zonas rurales del país y moviliza la producción de rosas, girasoles, gladiolos, crisantemos y otras especies.
El sector florícola demanda entre 5 y 8 trabajadores por hectárea, y más del 50 % de esos puestos corresponde a mujeres, de acuerdo con información difundida por el Midagri. La institución remarcó que detrás de cada flor “se encuentra el trabajo de miles de productores y familias dedicadas a la floricultura”, quienes abastecen mercados, comercios y hogares en fechas de alta demanda.
Las principales zonas productoras se ubican en Áncash, Junín, Cajamarca, Huánuco y Lima Provincias, aunque la actividad también tiene presencia en Ica, Arequipa, Cusco y San Martín. El IV Censo Nacional Agropecuario registró 3553 hectáreas dedicadas al cultivo de flores y 6793 productores vinculados a esta actividad, cifras que evidencian su importancia para la agricultura familiar y las economías regionales.
Entre las especies cultivadas en el país destacan los gladiolos, con 574 hectáreas; las rosas, con 243 hectáreas; las alstroemerias, con 76 hectáreas; y los girasoles, con alrededor de 70 hectáreas de superficie cultivada. Precisamente, el girasol es una de las variedades más asociadas a la tendencia de regalar flores amarillas cada 21 de septiembre.
El Midagri señaló que esta fecha también representa una oportunidad para reconocer el trabajo de hombres y mujeres del campo que sostienen la producción florícola nacional. “Regalar una flor amarilla puede expresar cariño o amistad, pero también representa una oportunidad para valorar el trabajo de las familias productoras que hacen florecer el campo peruano”, destacó la entidad.