La llegada de BTS al Perú impulsa el crecimiento del turismo musical y abre nuevas oportunidades para atraer visitantes extranjeros, dinamizar la economía y reducir la estacionalidad turística.
La Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú) destacó que los conciertos de artistas internacionales permiten captar nuevos públicos, especialmente de la generación Z y los millennials, quienes priorizan las experiencias musicales al elegir sus destinos de viaje.
ENTRADAS. El impacto de BTS quedó reflejado en la enorme demanda de entradas para sus conciertos en Lima.
Según un estudio de Promperú, más de 500 mil personas ingresaron a la cola virtual para intentar conseguir boletos, cuyo precio promedio alcanzó los S/844.
Estas cifras evidencian el poder de convocatoria de la agrupación surcoreana y su capacidad para movilizar seguidores dispuestos a viajar y gastar para disfrutar de sus artistas favoritos.
OPORTUNIDAD. Promperú explicó que los espectáculos musicales pueden convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer el sector turístico nacional
"El turismo musical permite diversificar la oferta turística, atraer nuevos segmentos como la generación Z y los millennials (más orientados a experiencias) y reducir la estacionalidad al activar viajes en torno a fechas específicas", destacó la entidad.
El organismo recordó que Perú cuenta con antecedentes favorables para posicionarse como destino de grandes espectáculos, debido a la alta convocatoria de conciertos internacionales, la capacidad de atraer público extranjero y los precios competitivos frente a otros países de la región.
Además, resaltó que los seguidores musicales suelen planificar sus desplazamientos, recorrer largas distancias y destinar mayores recursos a experiencias especiales. "Lima puede consolidarse como parada estratégica en giras globales", sostuvo.
La presencia de BTS también refuerza la posibilidad de convertir los conciertos en motores de actividad para hoteles, restaurantes, transporte y otros servicios turísticos.
Promperú subrayó que estos eventos trascienden el espectáculo y generan oportunidades para promover el país ante nuevas generaciones de viajeros.
"La música es identidad, pertenencia y experiencia emocional, lo que incrementa su valor para el viajero", concluyó.