El balance de víctimas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la isla de Kyushu, en el suroeste de Japón, aumentó a 34 fallecidos, mientras los equipos de rescate intensifican la búsqueda de sobrevivientes entre las ruinas de un centro comercial en la prefectura de Kumamoto.
La oficina de gestión de desastres de Kumamoto confirmó que siete cuerpos fueron recuperados del centro comercial Aeon, que colapsó tras una explosión provocada por el sismo. Además, se reportaron ocho fallecidos en la fábrica Nippon Paper Industrias, ubicada en la ciudad de Yatsushiro, luego de que parte de la chimenea de la planta se desplomara. Cerca de 9500 personas permanecen en centros de evacuación y más de 13 500 hogares continúan sin suministro eléctrico.
Las difíciles condiciones complican las tareas de rescate y la vida de los habitantes. “La falta de servicios esenciales como el agua y la electricidad afecta mucho a los habitantes”, afirmó Hiroyuki Matsushima, vecino de Yatsushiro. El ciudadano añadió que “con este calor, sin electricidad ni aire acondicionado, es muy difícil”, en referencia a las temperaturas que podrían alcanzar los 38 °C durante el fin de semana.