Nepal elevó este lunes a 939 la cifra de fallecidos tras la riada ocurrida el pasado miércoles 26 de agosto en el norte y centro del país, al tiempo que la de desaparecidos disminuyó hasta los 3925, según el último informe de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
Se registró a 36 nuevas víctimas mortales en las últimas horas, mientras que el número de personas que no se conoce su paradero bajó en 322 casos.
Gran parte de la caída corresponde a la cifra de trabajadores desaparecidos en proyectos hidroeléctricos, que pasó de 933 a 639. Se cree que muchos de ellos podrían haber quedado atrapados en túneles subterráneos. Unos 592 ciudadanos extranjeros siguen en paradero desconocido.
Las labores de búsqueda y rescate sobre el terreno continúan con un despliegue de más de 21 000 efectivos de las fuerzas de seguridad, al tiempo que se envía ayuda humanitaria a damnificados.
“Hasta ahora, se han enviado artículos alimentarios y no alimentarios a las zonas afectadas mediante 37 camiones y 37 vehículos Bolero, además de nueve vuelos de helicóptero que transportaban dichos suministros”, indicó la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, aseguró en un comunicado que el Gobierno está brindando asistencia financiera a las víctimas a través de un fondo donde han recibido donaciones nacionales e internacionales.
“Hasta el mediodía de hoy, se han depositado 5870 millones de rupias nepalíes (38.59 millones de dólares) en las cuentas del Fondo de Ayuda del Primer Ministro, distribuidas entre nueve bancos comerciales. Asimismo, se han depositado 3.19 millones de dólares en los bancos Himalayan y Laxmi. Varios países y organizaciones también han expresado su compromiso de brindar asistencia financiera”, detalló.