Santiago Peña, quien era presidente de Paraguay, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una grave crisis política y financiera provocada por el cierre de Ueno Bank, entidad bancaria que dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
El mandatario perdió el respaldo del Partido Colorado y enfrentaba un juicio político en el Congreso. Tras su dimisión, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir la presidencia, una vez que el Parlamento acepte la renuncia.
RENUNCIA. Peña anunció su decisión mediante un video difundido en sus redes sociales, mientras la Cámara de Diputados debatía las acusaciones en su contra.
"He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas", expresó.
Asimismo, pidió disculpas a la población y aseguró que su principal preocupación es garantizar la devolución del dinero de los ahorristas afectados.
CRISIS BANCARIA. El escándalo comenzó cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo legal exigido.
La medida paralizó sus operaciones y dejó a aproximadamente 2.9 millones de usuarios sin acceso a sus cuentas. Además, comprometió recursos públicos, incluidos 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social (IPS), organismo encargado de administrar fondos de jubilación.
"Ningún servicio de la entidad está activo a partir de la fecha", había advertido Liana Caballero, integrante del directorio del BCP.
JUICIO POLÍTICO. Antes de anunciar su salida, Peña enfrentó una creciente presión del Congreso y de su propio partido.
El expresidente Horacio Cartes, líder del Partido Colorado, respaldó el juicio político para "volver a reencauzar la institucionalidad de la República".
Las acusaciones parlamentarias apuntaron a presuntos conflictos de intereses por los antiguos vínculos comerciales del mandatario con el conglomerado relacionado con Ueno Bank, así como a cuestionamientos sobre la supervisión financiera y el manejo de fondos públicos.
La crisis también provocó la renuncia del presidente del BCP, Carlos Carvallo, y abrió investigaciones contra directivos bancarios.
SUCESIÓN. Santiago Peña había asumido la presidencia de Paraguay el 15 de agosto de 2023 para un mandato que debía concluir en 2028.
Tras su renuncia, el Congreso deberá decidir si acepta formalmente su dimisión, mientras Pedro Alliana se perfila como su sucesor constitucional.
Entretanto, las autoridades financieras iniciaron mecanismos para devolver los depósitos protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos.
"Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos", manifestó Peña, mientras miles de ciudadanos esperan recuperar sus ahorros.