La policía de Rusia detuvo este lunes al opositor Borís Nadezhdin, uno de los principales críticos del Kremlin y excandidato a las elecciones presidenciales de 2024, en un nuevo episodio que incrementa la presión sobre la disidencia política en ese país.
El propio dirigente confirmó su arresto a través de Telegram, donde informó que era trasladado a una comisaría en la región de Moscú, apenas unos días después de haber sido incluido en el registro oficial de "agentes extranjeros", una medida que le impide participar en procesos electorales.
Según relató el político de 63 años, la Policía llegó e inmediatamente lo llevaron comisaría de Dolgoprudni. Mientras tanto, medios rusos señalaron que afrontaría un proceso administrativo por la presunta exhibición de símbolos considerados extremistas.
La detención se produjo poco después de que el Ministerio de Justicia ruso justificara su inclusión en la lista de agentes extranjeros, al acusarlo de "difundir información falsa" sobre las decisiones del Gobierno y el sistema electoral, además de promover manifestaciones no autorizadas.
Nadezhdin aseguró previamente que continuaría con la recolección de firmas para participar en las elecciones legislativas previstas para septiembre, al considerar que la legislación no se lo impedía.
Sin embargo, una reforma aprobada en 2024 establece que las personas catalogadas como agentes extranjeros quedan inhabilitadas para postular a cargos públicos. El dirigente comparó esa denominación con la figura del "enemigo del pueblo" utilizada durante la época soviética.
El opositor ya había intentado competir en las elecciones presidenciales de marzo de 2024 con un discurso favorable a negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, pero la Comisión Electoral Central rechazó su candidatura alegando irregularidades en las firmas de respaldo presentadas.
Meses después, Nadezhdin afirmó que el sistema político encabezado por Vladímir Putin mostraba signos de deterioro y declaró: "La situación en el país es objetivamente cada vez peor. Y la gente confía cada vez menos en el Gobierno".
La detención del dirigente ocurre en un contexto de crecientes cuestionamientos internacionales sobre el uso de la figura de "agente extranjero" en Rusia.
A inicios de junio, el viceministro de Justicia, Oleg Sviridenko, reconoció que el 96 % de las personas y organizaciones incorporadas a ese registro durante el último año no recibían financiación extranjera, uno de los requisitos originales de esa categoría.
Organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que esta legislación restringe libertades fundamentales y es utilizada para limitar la actividad de opositores y críticos del Kremlin.