En medio de la devastación provocada por el doble terremoto que sacudió Venezuela, una historia de esperanza conmovió al mundo. Tsunami, un perro rescatista de la organización K-Sar Ecid, logró ubicar con vida a un hombre de aproximadamente 60 años que permanecía atrapado bajo los escombros de un edificio en Caracas. Gracias al marcaje preciso del can, brigadas de Protección Civil y equipos de emergencia concentraron sus esfuerzos en el lugar indicado y, tras varias horas de trabajo, consiguieron rescatar al sobreviviente.
El heroico rescate convirtió al border collie en uno de los protagonistas de la tragedia. Las imágenes de su intervención recorrieron las redes sociales y despertaron reconocimiento internacional por el papel que desempeñan los binomios conformados por rescatistas y perros entrenados para localizar personas en estructuras colapsadas. “Nuestro deber es ser la esperanza entre los escombros”, afirmó su instructor, Jorge Beens, al destacar la importancia de estas unidades especializadas.
La historia de Tsunami también está marcada por la superación. Antes de convertirse en un rescatista de élite, el animal fue rescatado del abandono y el maltrato por la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa). Posteriormente fue seleccionado para un exigente entrenamiento que aprovechó las capacidades naturales de su raza, preparándolo para intervenir en desastres tanto dentro como fuera de Venezuela.
Durante la emergencia, el can inspeccionó numerosos inmuebles destruidos hasta protagonizar su rescate más importante en el sector de San Bernardino. Su rápida detección permitió salvar una vida cuando las posibilidades parecían agotarse, demostrando la eficacia del entrenamiento y la coordinación entre los equipos de búsqueda y rescate.
Aunque Tsunami continúa colaborando en las labores de emergencia, sus entrenadores adelantaron que se acerca el final de su carrera operativa tras años de servicio. Su guía destacó que es uno de los perros de búsqueda con mayor experiencia del país e hizo un llamado a fortalecer este tipo de brigadas. “Venezuela debería contar con más binomios especializados para aumentar las posibilidades de encontrar personas con vida durante una catástrofe”, sostuvo Beens.