Los pasajeros de un vuelo de American Airlines que unía los aeropuertos de Dallas y de Newark se vieron obligados el jueves por la noche a reducir y amordazar a otro viajero que, en estado de embriaguez, se puso violento con el pasaje y el personal.
La CBS recoge los testimonios de dos de los pasajeros, Juan Mejia y Richard Olenick, que explicaron que el caos se desató aproximadamente dos horas después del despegue.
“De repente, como si se encendiera un interruptor, todo pasó de la calma a los gritos y el caos”, dice Mejía. “Me giré para mirar y vi que el pobre hombre que estaba sentado a su lado en el asiento del pasillo estaba siendo agredido por ese individuo, quien lo tenía agarrado del cuello”, agregó este pasajero, policía retirado.
Mejía y Olenick, que estaban sentados dos filas delante del hombre, dicen que intervinieron para ayudar a inmovilizarlo.
Usaron bridas de plástico que les proporcionó una azafata y también lo envolvieron con cinta americana.
Según los testigos, una azafata intentó calmar la situación, pero el hombre supuestamente la insultó con comentarios racistas y homófobos. Añadieron que entonces se tornó violento, lo que obligó a la tripulación a inmovilizarlo y a desviar el vuelo a Baltimore.
En esta ciudad, el hombre fue desalojado del avión y el FBI se hizo cargo de él, debido a que cometió su infracción en un vuelo interestatal.
El avión pudo continuar su viaje hasta Newark, el aeródromo de destino.