El pleno del Ayuntamiento de París ha anunciado que aumentará, a partir de 2027, el impuesto sobre las viviendas desocupadas en la capital francesa -se estima el 10 % del total- para incitar a sus propietarios a ponerlas en alquiler o a venderlas, ante la acentuada crisis de la vivienda en la ciudad.
“El objetivo es reintroducir en el mercado aproximadamente 20 000 viviendas vacías, incentivando a los propietarios a alquilarlas o venderlas en lugar de mantenerlas desocupadas”, ha indicado este sábado en una nota el Consistorio socialista encabezado por Emmanuel Grégoire.
En la actual norma, que sustituye a una de ámbito nacional vigente desde 1999, se prevén tipos del 17 % el primer año y del 34 % a partir del segundo año de desocupación, pero deja a los municipios la posibilidad de elevarlos al 30 % (primer año) y 60 % (segundo) respectivamente.
“Antes de la reforma, el propietario de un apartamento vacío de 30m² en el distrito XVII debía pagar un impuesto estimado en 790 euros. En enero de 2027, con el recargo aprobado, pagará 1400 euros, y luego 2800 euros a partir de 2028”, ha puesto como ejemplo el gobierno local.
La oposición conservadora, por su parte, ha considerado la medida “inútil” y “un ataque fiscal” contra los propietarios.
Una vivienda susceptible de imposición es la que lleve vacía al menos un año en una ciudad en la que la oferta no satisfaga a la demanda, como es el caso de París.
La base de cálculo se determina según el valor catastral de alquiler del inmueble, sin ningún tipo de bonificación o deducción.
De acuerdo con datos del año 2023 el Instituto Nacional de Estadística francés (INSEE), había 139 075 viviendas desocupadas en París, en torno al 10 % de la mismas.
Otras cerca de 140 000 son residencias secundarias. Así, el 20 % de las viviendas de la capital no son residencias principales.