El papa León XIV ha concluido este miércoles el año en el que fue elegido como pontífice advirtiendo, de cara al nuevo que empieza, de los planes para “conquistar” el mundo a base de “estrategias armadas y revestidas de discursos hipócritas”. “Hermanas y hermanos, en este tiempo nuestro sentimos la necesidad de un designio sabio, benévolo y misericordioso, que sea un proyecto libre y liberador, pacífico y fiel”, ha declarado en su homilía durante el rito de las primeras vísperas en la basílica de San Pedro.
Por contra, el papa ha advertido de que “otros designios”, tanto ahora como en el pasado, “envuelven al mundo”. “Son más bien estrategias que apuntan a conquistar mercados, territorios y zonas de influencia. Estrategias armadas, revestidas de discursos hipócritas, de proclamas ideológicas y de falsos motivos religiosos”, alertó ante miles de fieles.
León XIV, elegido pontífice en mayo tras el fallecimiento de Francisco, ha presidido en el templo vaticano por primera vez el último acto del 2025, en la que tradicionalmente se entona el himno del Te Deum en señal de agradecimiento por el año transcurrido. La lectura durante el rito de la Carta de San Pablo a los Gálatas, en la que anuncia la plenitud del tiempo con el nacimiento del Hijo de Dios, ha inspirado al pontífice para atisbar un “designio grande y misterioso”, divino, que sustenta toda la historia humana.
“Dios ama esperar con el corazón de los pequeños, implicándolos en su designio de salvación. Cuanto más bello es el designio, tanto mayor es la esperanza. El mundo avanza así, impulsado por la esperanza de tantas personas sencillas, desconocidas pero no para Dios, que a pesar de todo creen en un mañana mejor”, ha sostenido. En este sentido, ha aludido al Jubileo, el Año Santo abierto por su antecesor y que él mismo clausurará el 6 de enero tras haber atraído a Roma a millones de peregrinos de todo el planeta en busca de indulgencia en el umbral de la Puerta Santa.