Nepal elevó a 5083 el número de desaparecidos y a 1259 los fallecidos por las devastadoras riadas que golpearon el centro y norte del país desde el pasado 26 de agosto, mientras los equipos de emergencia logran ingresar a comunidades que permanecieron aisladas durante varios días. Las autoridades continúan con las operaciones de búsqueda y rescate en uno de los mayores desastres naturales registrados en los últimos años en la nación del Himalaya.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) informó que, en apenas siete horas, se incorporaron 867 personas a la lista de desaparecidos y siete nuevas víctimas mortales. El fuerte incremento se produjo después de que las autoridades consiguieran llegar a varias aldeas del distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con China, una de las zonas más golpeadas por la emergencia.
Entre las personas cuyo paradero todavía se desconoce figuran 583 ciudadanos extranjeros, incluidos dos españoles. Hasta el momento, los equipos de emergencia lograron rescatar a 12 038 personas, mientras el Gobierno de Nepal calificó la magnitud de lo ocurrido como un “tsunami himalayo” debido a la fuerza destructiva de las aguas.
La identificación de las víctimas se convirtió además en otro desafío para las autoridades. De los más de 1 200 cuerpos recuperados, solo 95 habían podido ser entregados a sus familiares, por lo que la Policía de Nepal solicitó muestras de sangre y perfiles de ADN a quienes buscan reconocer a sus seres queridos entre las víctimas de la tragedia.
Las riadas también destruyeron viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas en diferentes distritos, dejando graves daños en la infraestructura del país. La emergencia alcanzó igualmente al vecino Tíbet, en China, donde las autoridades reportaron 21 personas fallecidas y otras 541 todavía desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda en ambos lados de la frontera.