Israel aseguró haber abatido a Alireza Tangsiri, jefe de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria de Irán y figura clave en el control del estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. La operación se habría realizado mediante un ataque en Bandar Abbás, uno de los principales puertos iraníes.
De acuerdo con las autoridades israelíes, el comandante era responsable de las restricciones impuestas en esta ruta estratégica, que ha sido escenario de tensiones crecientes en medio del conflicto con Estados Unidos e Israel. Su eliminación, según indicaron, busca debilitar la capacidad iraní de bloquear el paso marítimo y enviar un mensaje directo a la cúpula militar del país.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto crítico de la crisis, ya que su cierre o control impacta directamente en el comercio energético global. En las últimas semanas, Irán había endurecido su postura, limitando el tránsito de embarcaciones en medio de la escalada bélica.
La muerte del alto mando se produce en un contexto de intensificación del conflicto, con bombardeos, presiones diplomáticas y advertencias de nuevas acciones militares si no se alcanza un acuerdo.
Con este golpe, la tensión en la región aumenta y el control del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los puntos más sensibles del conflicto global.