La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo este lunes luego de que Irán ampliara su contraofensiva y atacara con drones la refinería de Ras Tanura, en Arabia Saudita, además de hundir un petrolero en el golfo de Omán.
La instalación saudí, una de las más grandes del mundo con capacidad superior al medio millón de barriles diarios, fue cerrada temporalmente como medida preventiva, mientras videos difundidos en redes sociales mostraban densas columnas de humo.
El impacto fue inmediato: el precio del crudo se disparó hasta un 13 %, generando alta volatilidad en los mercados internacionales.
Las defensas aéreas sauditas interceptaron los drones cerca de Dammam, pero la tensión se extendió a otros puntos estratégicos del Golfo. En Kuwait, restos de drones cayeron sobre la refinería de Ahmadi e hirieron a dos trabajadores.
En paralelo, un bote bomba explotó contra el petrolero MKD VYOM, con bandera de Islas Marshall, causando la muerte de un marinero indio frente a Mascate. Teherán también lanzó advertencias sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, paso por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
“El ataque a Ras Tanura marca una escalada significativa, con la infraestructura energética del Golfo ahora en la mira de Irán”, advirtió Torbjorn Soltvedt, analista de Verisk Maplecroft, en declaraciones a AP.
En la misma línea, Sascha Bruchmann, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Baréin, sostuvo que el objetivo iraní es “generar un rechazo global e imponer costos” a Estados Unidos, aunque aclaró que “por ahora esto no es la destrucción total de infraestructura crítica que el régimen busca”.
La ofensiva ocurre tras el asesinato del líder supremo Ali Khamenei en un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel. Desde entonces, Irán ha lanzado misiles contra objetivos israelíes y estados aliados de Washington en el Golfo.
Mientras el oro sube como activo refugio y las bolsas europeas y asiáticas caen, el mundo observa con preocupación una crisis energética que amenaza con prolongarse y alterar el equilibrio económico global.