La tragedia golpeó este lunes al sur de Filipinas luego de que un terremoto de magnitud 7.8 sacudiera la isla de Mindanao, dejando hasta el momento 19 personas fallecidas, 12 desaparecidas y al menos 134 heridos, según el balance actualizado de las autoridades.
El movimiento telúrico ocurrió durante las primeras horas del día y generó escenas de destrucción en distintas localidades, donde colapsaron establecimientos comerciales, centros educativos e infraestructura pública. Las autoridades estiman que unas 10 mil familias resultaron afectadas por el desastre.
Los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas más impactadas, mientras aumenta la preocupación por las más de 130 réplicas registradas tras el sismo, algunas de considerable intensidad.
El impacto también alcanzó al sistema educativo. Más de 6 mil escuelas sufrieron afectaciones en cinco regiones de Mindanao, obligando a suspender el inicio del año escolar para millones de estudiantes.
En paralelo, varias operaciones aéreas fueron canceladas en el aeropuerto de General Santos y numerosos sectores quedaron sin electricidad ni telecomunicaciones debido a los daños ocasionados por el fuerte temblor.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. aseguró que los organismos de emergencia mantienen labores de respuesta y monitoreo permanente en las áreas afectadas. Horas después del evento, Filipinas, Malasia y Japón descartaron el riesgo de tsunami.